Un perro rabioso


 

Un perro rabioso. Noticias desde la depresión.

Mauricio Montiel Figueiras

Se requiere valor, por supuesto, para admitir la vulnerabilidad propia: a nadie le gusta observarse o sentirse disminuido. Por eso admiro a mujeres y hombres que han tenido el coraje suficiente para escribir o hablar sobre su experiencia inmediata, íntima, con el trastorno depresivo. Mauricio M. F.

Un perro rabioso es sin duda un libro valiente. Mauricio Montiel con una gran generosidad nos abre las puertas de su infierno en el mundo de la depresión para regalarnos un sinfín de experiencias y herramientas para enfrentar y comprender mejor la depresión propia o la de aquellos a los que amamos y la padecen.

Una enfermedad silenciosa y absolutamente mortal, porque no solo en un determinado porcentaje puede llevar al suicidio sino porque quien sufre depresión está condenado a la no-vida, una persona inmersa en un proceso depresivo está muerta en vida.

Montiel es claro, directo y contundente en la descripción de los estados de ánimo que le provocan la depresión: el desvalimiento, la fragilidad, la vulnerabilidad, la ansiedad, el pánico, el hastío, el vacío, el profundo dolor que se siente, la absoluta soledad.

Nos cuenta con franqueza su adicción a los fármacos, su opinión sobre el suicidio, esta enfermedad se puede superar, hay que luchar, resistir, levantarse una e infinitas veces hasta poder recuperar la calma y las ganas de vivir, pero si en algunos casos no se puede, el autor mexicano comprende y respeta el suicidio como opción, y también nos alerta sobre el estigma que aún siguen siendo las enfermedades mentales en nuestras sociedades, el silencio que se imponen los propios enfermos para ocultar la depresión por vergüenza, por miedo al rechazo, a no sentirse comprendidos.

Es necesario que los enfermos si pueden cuenten lo que les pasa, es importante para su propia recuperación, pero también es muy importante que la sociedad deje de mirar hacia otro lado y se acerque a conocer y a comprender las enfermedades mentales, la depresión ya es considerada la enfermad del siglo XXI, y nadie está exento de sufrirla o de que lo haga alguien de nuestro entorno.

La depresión invade a quien la padece devastándolo y destrozándolo, arranca la energía como un huracán arranca a un árbol de la tierra con sus raíces, dejando a quien la sufre sin ánimo para vivir. Cualquier tarea sencilla se convierte en terriblemente complicada o imposible de realizar para la persona en estado depresivo. Es la muerte viva.

Cuando la depresión entra en una familia todo lo toca, todo lo transforma, como una mancha de aceite negro todo lo mancha con su dolor, a todos afecta, toca, transforma y mancha por eso es importante comprender la enfermedad, acudir a especialistas, estar unidos y cuidar y cuidarse con mucho amor.

A lo largo de la narración de sus propias experiencias con la enfermedad, el autor mexicano intercala las experiencias con ella de otros escritores o artistas como Mark Rothko, Alejandra Pizarnik, Ernest Hemingway, Virginia Woolf, Vincent van Gogh, Frédéric Chopin o Albert Camus. Y eso nos recuerda el poder sanador que el arte, la música o la literatura ejercen sobre esta enfermedad mental.

Al final de este camino recorrido de la mano de Mauricio Montiel, éste nos lleva a un lugar de esperanza junto a Dante y Virgilio en el canto XXXIV del Infierno

Mi guía y yo por escondida senda

fuimos para volver al mundo claro;

y sin pensar si quiera en descansar,

subimos, él primero y yo después,

y por un agujero vi las cosas

bellas del cielo. Y por allí salimos

a contemplar de nuevo las estrellas.

Este es un libro “bello y triste” recordando aquel título de Kabawata…pero también es un libro esencial, es una paso más en el camino del conocimiento y de la comprensión de la depresión, ese perro rabioso.

 

Sagrario Santamaría Martín.